El platino es uno de los metales más escasos que existen, es muy apreciado en joyería por su belleza, dureza, brillo, resistencia y durabilidad. Las primeras referencias sobre el platino en Europa, se las debemos al físico franco/ italiano del siglo XVI Julio CaesarScaliger.

En 1557 Scaliger describió a este metal encontrado entre México y Panamá, como “incapaz de ser fundido con el fuego o con cualquier otro artificio”. Existen asimismo referencias precolombinas del uso del platino.

Los españoles lo descubrieron en Colombia y lo llamaron platina, que significa plata pequeña. Una de las primeras aplicaciones del platino fue para la acuñación de monedas  en las colonias españolas, de hecho se utilizaba para falsificar monedas de oro.

A mediados del siglo XVIII los químicos europeos empezaron a estudiar al platino y descubrieron las propiedades y cualidades del metal.

La joyería de Louis Cartier fue la primera  en fabricar joyas de platino, posteriormente  Tiffany y Faberge empezaron a utilizar el platino para sus creaciones artísticas. El platino, tiene cualidades hipoalergénicas y proporciona un entorno seguro para los diamantes y otras piedras preciosas, haciendo que aumente su brillo. Su flexibilidad es muy apreciada por los diseñadores de joyas. Los diamantes más grandes y famosos del mundo están engastados en platino.

El platino además es un excelente conductor de electricidad y sus propiedades como catalizador, lo hacen único.

El platino, junto con el paladio y el rodio, son los principales componentes de los catalizadores que reducen en los vehículos las emisiones de gases contaminantes en emisiones en dióxido de carbono, nitrógeno y vapor de agua, que resultan menos dañinos.